Indescifrable
composición de un instante concedido a la sangre que lo pidió.
Esa
visión de mi hija como persona adulta, refugio de mis ojos cansados, escépticos
de la realidad circundante. Sedientos de algo naif.
Y
es enormemente gratificante que te mire. Que te mire y descubras a una diva no
pretendida.
Una
persona con todos los errores, desdichas y dudas que pueden caber a un ser
humano. SER HUMANO.
…y
que además resuelve con temor, con audacia, valentía y un toque de
displicencia…
Flaca,
con muchos tatuajes, boca suelta, con desparpajo, resoluta. Brutalmente franca.
Así
la vi, antigua niña, convertida en un ser de luz. Andróginamente bella y
sutilmente femenina.
Con
voluntad de cambiar, (el mundo?), de ser una persona no definida, renegadora de
los mandatos recibidos, tal cual, encontré a Agustina, esperada hija, cuarta
después de tres varones.
Su
resolución, determinación y pertinaz voluntad hacen de esta delgada figura una arrollador gigante, con un conocimiento muy acabado de sus alcances y
necesidades, a pesar de que a mí me parece frágil.
Sin
aspirar a ser único, lo es.
Sin
tapujos para expresarse, puede pasar por insolente, para luego con una matizada
y suave parsimonia, descerraja un concepto duro, desafiante, quirúrgicamente
real.
Guxor
es y se autodefine así, libre y comprometido con la realidad, que arremete
decidido.
Mi
amado pequeño. Como sucede con tus hermanos, me dispersan tus fotos. Me
inspiran tanto…
Donde
aparecés solo, con amigues, con parejas, con familiares, con tus hermanos, con
tu mamá; tu mirada torna de irreverente a ingenua, de desafiante a dulce niño.
Revisitando
fotos, te reencuentro en cientos de ellas; tu amor a las fotos, es como otra
piel, una sombra que te acompaña.
Tus
ojos son el objetivo, y disparás.
Te
lo había confesado, ellos ven lo que otros mortales no alcanzan a vislumbrar.
Tu
postura de halcón disfrazado de sutil gorrión, dice mucho de tus luchas
internas y externas.
Lágrimas
de desamparo, seguro resurgimiento de rojas cenizas abrasadoras.
Tu
mente poderosa e indolente no se cuestiona, ejerce.
Desafía
y emprende.
A
las formas, al status quo, al
maldecir. Resolvés.
Tu
delgadez oculta un alma enorme.
Sos
muy dignamente, humano.
Por ello, te respeto en todas tus formas.
Tu papá.


